El lobo. Animal mágico, entrañable, mítico, desconocido, temido, elegante, 'inteligente'. Habitante de las altas tierras, bajas, cálidas y frías; superviviente de cepos y cazadores; enemigo histórico de agricultores y ganaderos; enfatizado en cuentos de príncipes, princesas y curanderos del sueño para pequeños granujas que se oponen a dormir; vividores en clanes. Mostrando desconfianza hacia los seres humanos por los siglos de los siglos. Lobos jerárquicos que dominan y manejan la manada de por vida; egoístas, acaparadores y defensores de su 'parcela' de tierra.
El lobo perdurará porque su naturaleza le ha proporcionado unas cualidades de adaptación inigualables que lo capacitan para ser irreductible a pesar de la tremenda persecución que ha tenido que soportar desde que el hombre es hombre. Otros seres, hoy imaginarios e imaginados, se extinguieron. El lobo no. Cuando con él -los seres humanos- se han cebado más que con cualquier otro animal conocido; el lobo mostró sus garras y quiso decir que su especie seguirá contribuyendo a que la soportable relación de amor-odio entre él y los humanos siga estando viva.
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